
Sexo durante el embarazo: lo que debes saber
Cuándo es seguro, qué cambios esperar y cuándo evitarlo.
Salvo contraindicación médica, las relaciones sexuales durante el embarazo son seguras hasta el final. El bebé está bien protegido por el líquido amniótico y el tapón mucoso. Los cambios físicos y emocionales pueden modificar el deseo y la forma de vivir la sexualidad.
Cambios en el deseo
En el primer trimestre el deseo suele bajar por las náuseas, el cansancio y la sensibilidad mamaria. En el segundo trimestre muchas mujeres recuperan o aumentan el deseo: hay más energía, mejor riego sanguíneo en la zona genital y la barriga aún no estorba. En el tercer trimestre vuelve a bajar por el tamaño y las molestias.
Es totalmente normal que tu deseo cambie a lo largo del embarazo. Comunícalo con tu pareja y busquen formas de mantener la conexión más allá del coito.
Posturas cómodas
A partir del segundo trimestre, evita estar boca arriba mucho tiempo (el peso del útero comprime la vena cava). Posturas como de lado (cuchara), encima o de cuatro suelen ser más cómodas. Usa cojines para acomodar la barriga.
Cuándo evitarlo
Tu médico puede recomendar abstinencia o evitar el coito si has tenido sangrado, amenaza de aborto o parto prematuro, placenta previa, rotura de bolsa, cuello uterino acortado o antecedentes de partos muy prematuros. Ante cualquier duda, pregunta sin vergüenza.
Después del parto
La cuarentena (40 días aproximadamente) es el plazo que se recomienda esperar para retomar las relaciones, pero lo más importante es escuchar tu cuerpo. La sequedad vaginal por hormonas de la lactancia es muy frecuente: usa lubricante con base de agua sin reparos.
Aviso
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo de tu profesional sanitario. Consulta siempre con tu médico ante cualquier duda relacionada con tu embarazo.


