
Rotura de aguas: cómo saber que has roto aguas
Cómo diferenciar el líquido amniótico del flujo o la orina y cuándo ir al hospital.
La rotura de aguas es uno de los signos más esperados (y temidos) del final del embarazo. La realidad es que no siempre ocurre como en las películas: solo en torno al 10-15 % de los partos empieza con una rotura espontánea evidente. En la mayoría de los casos, las aguas se rompen ya con el trabajo de parto en marcha o incluso en el paritorio.
Cómo es el líquido amniótico
El líquido amniótico suele ser transparente o ligeramente blanquecino, sin olor o con un olor muy suave y dulzón (nada que ver con el amoniaco de la orina). Puede salir como un chorro repentino que no puedes contener o como un goteo continuo que va manchando la ropa interior poco a poco.
Si es de color verdoso, marrón o con grumos, puede indicar meconio (las primeras heces del bebé). En ese caso, acude al hospital de inmediato, aunque no tengas contracciones.
Aguas, flujo u orina: cómo diferenciarlos
El flujo vaginal del final del embarazo (leucorrea) es más espeso, blanquecino y se queda en la ropa interior sin volver a salir. La orina huele a amoniaco, suele ser amarillenta y puedes cortar el chorro si aprietas el suelo pélvico.
Truco práctico: ve al baño, vacía la vejiga, ponte una compresa limpia y túmbate 30 minutos. Si al levantarte vuelve a salir líquido transparente sin que puedas controlarlo, lo más probable es que sean aguas.
Qué hacer si crees que has roto aguas
Anota la hora exacta, el color y la cantidad aproximada. Ponte una compresa (nunca un tampón). No te metas en la bañera ni mantengas relaciones: una vez rota la bolsa, aumenta el riesgo de infección.
Llama a tu hospital o matrona para que te indiquen cuándo acudir. Como norma general en España, se recomienda ir si: el líquido no es transparente, hay sangrado, no notas al bebé, eres positiva en estreptococo B, no estás de término o tienes contracciones regulares.
¿Y si rompo aguas y no tengo contracciones?
Es lo que se llama rotura prematura de membranas. En la mayoría de embarazos a término (a partir de la semana 37), el parto arranca de forma espontánea en las 24 horas siguientes. Si no es así, en muchos hospitales se valora inducir el parto para reducir el riesgo de infección.
Antes de la semana 37 (rotura prematura pretérmino), el manejo es distinto: ingreso, antibióticos, control fetal y, según las semanas, intentar prolongar el embarazo o adelantar el parto.
Cuándo ir al hospital sin dudar
Acude de inmediato si: el líquido es verdoso, marrón o con sangre; sientes menos movimientos del bebé; tienes fiebre; las contracciones son intensas y regulares cada 5 minutos durante al menos 1 hora; o estás de menos de 37 semanas. Ante la duda, mejor consultar: tu matrona prefiere una falsa alarma a una espera arriesgada.
Aviso
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo de tu profesional sanitario. Consulta siempre con tu médico ante cualquier duda relacionada con tu embarazo.


